Alquiler Seguro en los
Medios de Comunicación

prensa
Prensa
radio
Radio
youtube
Televisión

Vídeo: Nuevo vídeo corporativo





“Consultorio del Alquiler en INVERTIA”

Últimas consultas…

Jaime B

29/01/2015, 9h 43 
buenas, mi inquilina se demora en los pagos y no me coge el tlf (apagado o fuera de cobertura siempre). Constantemente durante los 4 meses...



Una vivienda turística tiene que alquilarse como mínimo todos los fines de semana para ser rentable
  • En la mayoría de los distritos de Madrid y Barcelona es necesario que una vivienda destinada al alquiler turístico esté ocupada el 50% de las noches, para que la rentabilidad pueda equipararse con la de los arrendamientos residenciales.
  • Los días más proclives para la ocupación de una vivienda de alquiler turístico son el viernes, sábado, domingo y lunes.
  • Los gastos en consumos y tributación alcanzan mayores niveles en las viviendas destinadas al alquiler turístico, debido a que el propietario tiene que asumirlos en su totalidad.
  • Antonio Carroza, Consejero Delegado de Alquiler Seguro: “Alcanzar la ocupación mínima en un inmueble turístico es una tarea complicada”

 

Madrid, 23 de junio de 2017. Alquiler Seguro presenta hoy los resultados del primer ‘Estudio comparativo sobre alquiler turístico vs residencial’, con el objetivo de comparar las diferentes rentabilidades que ofrece cada modelo, en las ciudades de Madrid y Barcelona.

Los datos presentados en el estudio muestran que, en los distritos analizados, las viviendas destinadas al alquiler turístico en Madrid necesitan, contando siempre con una media de tres noches por turista, tener una ocupación mínima de entre 15 y 18 noches al mes (50-60%), de media, para poder igualar la rentabilidad del alquiler residencial; mientras que en Barcelona los inmuebles tienen que estar habitados entre 12-15 noches (40-50%). Unos valores que confirman que para que un inmueble destinado a turistas se equipare con alquiler tradicional, requiere estar ocupado todos los fines de semana del mes.

Entre 12 y 15 noches en el distrito de Salamanca

El estudio comparativo entre las dos modalidades de alquiler refleja las variaciones existentes entre los diferentes distritos de Madrid. En este sentido, la zona en la que una vivienda destinada al alquiler turístico necesita manos noches de ocupación, para igualar la rentabilidad de los arrendamientos residenciales, es el distrito de Salamanca. En concreto, en esta localización, un inmueble requiere estar ocupado entre 12 y 15 noches (40-50%) para igualar los datos de rentabilidad de los arrendamientos tradicionales. Tras esta, se sitúa el distrito Centro donde son necesarias entre 15 y 18 (50-60%). Por último, existen otras ubicaciones, como Tetuán, donde la cifra escala hasta las 21-24 noches (70-80%).

Asimismo, existen otras zonas en Madrid donde el alquiler turístico no puede alcanzar la ocupación mínima rentable. Concretamente, estas zonas son los distritos de Arganzuela, Usera, Vicálvaro, Villa de Vallecas y Villaverde.

En Barcelona la ocupación mínima es más baja

El estudio comparativo entre ambos modelos de alquiler señala que, en la mayoría de distritos de Barcelona, la ocupación media de las viviendas destinadas al alquiler turístico es menor a la registrada en Madrid.

En el análisis se refleja que en varios distritos como Sant Martí y Sants Montjuïc son necesarias entre 12 y 15 noches para que la rentabilidad de las viviendas destinadas al alquiler turístico se equipare a las de los arrendamientos tradicionales. Detrás, se encuentran la zona de Gràcia y Sant Andreu, donde es posible igualar las rentabilidades si la vivienda tiene una ocupación mínima de entre 18 y 21 noches (60-70%). Asimismo, el distrito de la ciudad Condal donde más difícil es igualar la rentabilidad, es Horta -Guinardó, ya que se requiere tener la vivienda ocupada entre 21 y 24 noches (70-80%).

Al igual que ocurre en Madrid, en Barcelona también existen localizaciones donde las viviendas turísticas no alcanzan el nivel de ocupación mínimo rentable. Principalmente, destacan los distritos de Les Corts y Nou Barris.

Diferencia en los gastos

Para analizar la rentabilidad de una vivienda, según la modalidad de alquiler, es necesario tener en cuenta diferentes parámetros como los ingresos, los suministros y tributaciones, la ocupación o la ubicación. En este sentido, los gastos son más elevados en los inmuebles turísticos porque el pago de algunos servicios, como luz, agua o wifi, corresponden al propietario; mientras que el residencial corre a cargo del inquilino. Asimismo, en el apartado de los impuestos, el arrendador de un inmueble destinado al alquiler residencial puede desgravarse hasta el 60% de las tributaciones mientras que en el turístico no.

Además, es importante tener en cuenta que la ocupación en viviendas destinadas al alquiler turístico no es siempre la misma. Los días más proclives para la ocupación de un inmueble son el viernes, sábado, domingo y lunes, mientras que está es sensiblemente más baja el martes, miércoles y jueves.

 

 

“Alcanzar la ocupación mínima es difícil”

Aunque a priori el alquiler turístico pueda parecer una modalidad muy rentable, la realidad es otra muy diferente. Antonio Carroza, Consejero Delegado de Alquiler Seguro, explica que “para conseguir que una vivienda destinada al alquiler turístico sea más rentable que los arrendamientos tradicionales, se requiere tenerla ocupada un mínimo de noches y, aunque parezca sencillo, no lo es”. En este sentido Carroza argumenta que para tener el inmueble ocupado 15 noches “es necesario que tenga turistas todos los fines de semana del mes”.

Dependiendo de la época del año y de la zona donde se sitúe el inmueble, la ocupación puede ser “muy variable y oscilar mucho”. La demanda es mayor en las zonas de costa “durante los meses de verano”, mientras que en el interior aumenta “en los meses de primavera”, explica el Consejero Delegado de Alquiler Seguro.

Esta situación elimina la creencia provocada por la burbuja informativa sobre el alquiler turístico, que ha provocado que algunos propietarios se interesen por “rentabilidades ficticias”. Antonio Carroza esgrime que esta situación en las zonas con mayor presión turística “ha ocasionado ligeros aumentos de las rentas en el alquiler residencial, por encima de los incrementos naturales”. Por el contrario, en los lugares donde no existe esta presión, “se están produciendo desajustes entre la oferta y la demanda provocados por las expectativas de algunos propietarios. Al tratarse de zonas donde el alquiler turístico es inexistente, la tendencia es que las rentas vuelvan a los registros habituales”, detalla Carroza.  

 Consulta el estudio íntegro aquí